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Noticias sobre la Feria del Libro 2017

El Ayuntamiento destaca que la Feria del Libro ha respondido a "las expectativas culturales"

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Dice que el programa ha ofrecido 87 actividades, con más de 3.500 asistentes

La Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Córdoba ha destacado hoy que la 44ª Feria del Libro, "con más de 3.500 asistentes a las actividades programadas", ofrece un balance "altamente positivo" y ha respondido a "las expectativas culturales", así como sus "objetivos institucionales de difusión de la lectura y de promoción del libro".

Según ha indicado el Consistorio cordobés, el programa de la Feria del Libro ha ofrecido este año 87 actividades, entre presentaciones, firmas, talleres, encuentro con autores y un amplio abanico de actividades infantiles. La 44ª edición ha sido "una de las más concurridas y en la que las actividades programadas han obtenido una mayor y más cálida respuesta por parte del público", se ha resaltado desde dicha delegación.

Así, ha estado "llena de momentos memorables, en los que los lectores desbordaban un espacio previsto para más de 200 personas, como el acto inaugural en el que un lúcido Pablo García Baena, desgranó con todo lujo de detalles sus recuerdos de Ricardo Molina, del que ahora celebramos su centenario, o la emocionante presentación de 'La lluvia en el desierto', de Eduardo García, cuyo público abarrotó la sala, hasta el encuentro con Fernando Aramburu, autor de 'Patria', todo un acontecimiento cultural esperado por los lectores".

Junto a ello, el público infantil y juvenil ha vuelto a disfrutar del protagonismo y la atención que le corresponde en una edición que ha rendido homenaje a Gloria Fuertes en su centenario y ofrecido encuentros con lo mejor del panorama literario infanto-juvenil y actividades multitudinarias de animación a la lectura, entre ellas el espectáculo 'Un circo de cuento', a cargo de los Hermanos Moreno, que congregó a más de 250 personas, según se ha elogiado desde la Delegación de Educación e Infancia del Ayuntamiento.

Por tanto, para la Delegación de Cultura del Ayuntamiento, la de 2017 ha sido "una edición muy especial de nuestra Feria, actividad cultural decana de la ciudad, que ha cumplido ya su cita número 44 con los lectores, y en las que los Clubes de Lectura de la Red Municipal de Bibliotecas han demostrado de nuevo su energía y músculo intelectual".

Numeroso público ha acudido a las presentaciones o firmas cuyos protagonistas han sido los escritores de Córdoba, que cada año aprovechan este escaparate para presentar a los lectores sus trabajos más recientes.

Así, se ha podido disfrutar de Juana Castro y su libro sobre María Zambrano; con José Luis Rey y sus fragmentos de infancia; con Antonio Manuel, Luis Enrique Sánchez, Federico Roca de Torres o la joven poeta Ana Castro, todos ellos arropados por lectores y lectoras a quienes luego pudieron firmar sus obras. Francisco Onieva, Alejandro López Andrada, Marta Jiménez, Luz Gabás o el Premio Ricardo Molina, Josep M. Rodríguez, también han podido estampar su firma a numerosos lectores.

SATISFACCIÓN Y VENTAS

En cuanto al sector librero y editor, en la encuesta de satisfacción que se recoge el último día y que se divide en editoriales y librerías cordobesas y las de fuera de la ciudad, el balance ha arrojado que los libreros y editores de Córdoba otorgan a la feria una puntuación global de 3,05 puntos sobre cinco.

De ellos, nueve han comentado que han bajado las ventas, mientras que siete han declarado haber obtenido igual recaudación que el año anterior y dos han manifestado haber hecho mejores ventas. En cuanto a las fechas, ocho prefieren volver al día del libro, ocho prefieren la fecha de este año y cuatro no manifiestan su preferencia.

En cuanto a las librerías y editoriales no cordobesas su percepción es más positiva y han otorgado cuatro puntos a la valoración global de la Feria. Así, siete han respondido que sus ventas han sido superiores a la de otros años y uno que han sido similares. En cuanto a la fecha, todos manifiestan su satisfacción con la fecha de esta edición.

Desde la Delegación de Cultura se va a convocar la comisión de seguimiento para replantear el modelo organizativo de la Feria del Libro, ya que el Ayuntamiento aporta el 95% y cinco trabajadores, mientras solo la Junta de Andalucía hace también aportación a la Feria, y Cajasur a través de una subvención a Aplico. Este sistema es inédito entre las provincias de Andalucía, y "no es sostenible en el tiempo, ya que todo el peso de la organización lo realiza el Ayuntamiento".

[publicado en diario CÓRDOBA 3/4/2017]

 

   

La falta de ambiente previo da al traste con la Feria del Libro de Córdoba

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La bajada de ventas rondó el 5% y también se ha notado un descenso de visitantes, a pesar del programa atractivo

feria-libro-abcHabrá que analizar más en profundidad lo que ha ocurrido con la última edición de la Feria del Libro en Córdoba, la 44, porque, según ha avanzado a este periódico la presidenta de la Asociación de Papelerías y Librerías de Córdoba (Aplico), Hermenegilda Moreno Medina, «no ha ido bien».

Se ha notado una bajada sensible de público y, en consecuencia, de las ventas, que algunos de los libreros han cifrado hasta en un 4 o un 5 por ciento menos. Hasta el punto ha sido así, que el último día, ayer, domingo, «se hicieron la mitad de ventas que en el último finde semana del pasado año».

Eso, muy a pesar del programa de este año, «que estaba pensado para haber tenido llenos prácticamente todos los días, y han sido puntuales, como en el caso de Fernando Aramburu, pero en otras ocasiones, con premios nacionales, apenas había público», ha añadido la responsable de Aplico.
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También ha habido buen tiempo en esta ocasión y además se prefirió adelantar el evento un mes para no coincidir en abril con la Feria de Barcelona, que es donde se hacen buenas ventas y donde la mayor parte de los autores quieren estar. Todas ellas razones de peso para que no se haya producido este extraño retroceso, sobre todo teniendo en cuenta que en 2016 hubo satisfacción general entre los libreros y editoriales de Córdoba.

Ni público de la provincia

En cualquier caso, Hermenegilda Moreno tiene sospechas claras de lo que ha podido ocurrir para que se produjera semejante bajada. Ni carteles del evento ni campaña informativa para que los cordobeses, tanto de la capital como de la provincia (un público que también ha dejado notar su ausencia), supieran con antelación que se había adelantado un mes.

«No hemos sabido crear ambiente este año», se ha lamentado la responsable de la Asociación en un plural que incluye al Ayuntamiento, que era el encargado de su promoción, como a la propia Aplico «por no haber sabido, quizá, presionar los suficiente o haber advertido a tiempo esta circunstancia».

Una cuestión que se tendrá presente de cara a la próxima edición, con un «análisis más en profundidad», aunque no parece que se vaya a variar la fecha de celebración para evitar, como se ha indicado, la fortísima competencia de Barcelona.

El Ayuntamiento, por su parte, ha subrayado que «más de 3.500 asistentes han participado en las 87 actividades programadas en esta edición de 2017, una de las más concurridas y que ha obtenido una mayor y más cálida respuesta por parte del público».

[publicado en diario ABC 3/4/2017]

   

La Feria del Libro baja de nuevo en ventas y el sector reclama más apoyo

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El descenso se cifra alrededor del 5%, similar al del pasado año, si bien la sensación es más negativa, según Aplico, que postula un regreso a la segunda quincena de abril

publico-ultima-jornadaDecepción en la hora del balance. La Feria del Libro experimenta por segundo año consecutivo un descenso en ventas de alrededor de un 5%. No obstante, si las sensaciones en 2016 eran positivas y habían estimulado entre los libreros cierta esperanza de remontada, la edición recién terminada (que ha durado un día más) no deja buenas vibraciones. Así lo señaló ayer Hermenegilda Moreno, presidenta de la Asociación de Papelerías y Librerías de Córdoba (Aplico), que considera que de inmediato hay que ponerse a trabajar para mejorar los índices en 2018 y pide una mayor implicación de las instituciones.

"Este año no ha sido positivo", indicó Moreno pocas horas después del cierre de las casetas, "las ventas han estado flojitas, es cierto que ha habido público pero se trata más bien de un público que se ha encontrado la feria o que está pendiente de este tipo de cosas: no ha habido buena difusión, se empezó muy tarde a trasladar la información a los medios... Media Córdoba no se ha enterado de que había Feria del Libro, en un año en el que al cambiar de fecha deberíamos haber hecho justo lo contrario". "Los libreros, viendo la situación, hemos hecho un esfuerzo con nuestros medios, redes sociales..., pero no ha sido suficiente", añadió.

"Hay una sensación rara, incluso como de que no hubiéramos tenido Feria del Libro", observó la responsable, que no oculta "el descontento" de los libreros. Aunque algunos de ellos no han facilitado datos de ventas, a partir de los primeros sondeos Moreno sitúa el descenso general "en torno a un 4-5%", si bien algunas casetas presentan registros similares a los de 2016, un año en el que hubo una bajada del 5% respecto a 2015. "Algunos compañeros dicen que este año la feria les ha costado el dinero. Las ventas no han llegado al nivel que esperábamos si tenemos en cuenta el esfuerzo que hacemos para estar aquí".

Entre los libreros cordobeses "casi todos coinciden en que nos beneficia más la proximidad del Día del Libro", 23 de abril, "porque la gente está habituada a eso: la gran mayoría opta por esas fechas". "Este año no ha habido ambiente -lamenta la responsable-, esa alegría de fiesta que ha habido otros años. Y no es solo por la lejanía respecto al Día del Libro sino porque la gente no se ha enterado". El hecho de adelantar la feria "ha venido marcado por la Semana Santa, que nos condiciona, porque no podemos estar en la calle ni el Domingo de Ramos ni el de Resurrección. Nos quedaban esta semana y la última de abril, pero entendimos que en esa semana, tan pegada a mayo, la feria iba a ser un fracaso". A los libreros les hubiera gustado celebrarla del 1 al 9 de abril, pero este día es Domingo de Ramos.

La "reflexión" sobre la Feria del Libro, advierte la presidenta de Aplico, "está hecha desde hace tiempo, y los libreros tenemos claro que quienes tienen más fuerza y dinero que nosotros, el Ayuntamiento, la Junta, la Diputación, deberían implicarse. Es verdad que el Ayuntamiento hace un esfuerzo enorme, porque soporta el grueso de la feria. Cajasur nos ha bajado este año la subvención que nos daba y eso significa que el Ayuntamiento tiene que ir asumiendo más gasto", pero "es que estamos hablando de una de las fiestas culturales más antiguas de la ciudad: habría que ponerse a trabajar, entre todos, desde la semana que viene". "Los libreros hacemos el esfuerzo que podemos hacer, que es pagar las cuotas -explica-. Esta no es una feria boyante en la que podamos poner unas cuotas altas como en otras ciudades porque aquí no se vende. Es triste pero es así. No podemos poner más dinero del que ya ponemos. ¿Por qué no vienen libreros de fuera? Los que han venido de Sevilla o Madrid no vuelven porque no se vende. La feria les gusta, es pequeñita, agradable..., pero económicamente no resulta".

"Los autores funcionan, y además a nosotros nos gusta cuidar el nivel literario, y las actividades infantiles hay que reforzarlas: este año hemos tenido menos y la gente las ha reclamado", apuntó Moreno, que cree que, "en esta línea, hay que ir perfeccionando lo que tenemos, pero necesitamos el apoyo de todos, porque si no esto está complicado".

La Feria del Libro tuvo ayer como últimos protagonistas a Alejandro Cintado, que firmó ejemplares de Confesiones a la luna (ExLibric), y Alejandro Palomas, que mantuvo un encuentro con lectores en torno a su novela Un hijo (La Galera).

[publicado en El DÍA de Córdoba 3/4/2017]

 

   

La última edición de la Feria del Libro no satisface a los libreros cordobeses

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La 44 edición de la Feria del Libro de Córdoba no ha satisfecho a los libreros participantes. Al menos, en cuanto a ventas se refiere. Esto ha sido lo explicado por la presidenta de la Asociación de Libreros de Córdoba (Aplico), Hermenegilda Moreno, que afirmó ayer, en el último día del evento, que «nosotros no estamos contentos con esta edición, sobre todo, porque económicamente no nos ha salido bien». La representante del gremio comentó que la actividad ha sido «bastante más baja» que el año pasado, a pesar de que «público siempre hay» y esto también les alegra.

Sobre las causas que se han podido encontrar detrás del resultado, detalló que «fundamentalmente ha fallado la publicidad, no hemos sabido decirle a la gente que esto estaba ocurriendo». En su opinión, «le ha pillado por sorpresa, porque han venido a hacer algo, pero no ha habido información». La responsabilidad de esta comunicación recae, según detalló, en la organización, que ha sido conformada por la propia Aplico, el Ayuntamiento de Córdoba y la Junta de Andalucía. Moreno precisó que «Aplico la ha reclamado», pero cree que la actividad «no ha llevado esa información que debe llevar y que este año tendría que haberse reforzado, porque venimos en una fecha que no es la habitual». En este sentido, manifestó que «hemos estado diciendo desde primera hora que no había comunicación, no hay carteles en ningún sitio», añadiendo que «la rueda de prensa se ha hecho tres días antes de que empezara» y «son dos veces contadas las que se han ido diciendo cosas».

Los libreros han optado por informar de forma particular a través de redes sociales, haciendo hincapié en el 10% de descuento para las compras. Por el momento, no tienen una estimación de la caída de las ventas, aunque la presidenta señaló que «hay compañeros que dicen que este año les va a costar el dinero, eso no es bueno para nada. Eso es lo triste». Así, hizo hincapié en que «esto es una de las primeras fiestas culturales en esta ciudad» y subrayó que «nos envidian, porque hemos logrado tener un nivel y una calidad de autores que no se tienen en otros sitios», pero «no hemos sabido trasladarlo fuera». En esta edición han participado 16 librerías, una más que en la anterior, y Moreno confirmó que «estamos muy contentos, cada año se van incorporando nuevas librerías».

Día del libro/ El próximo 23 de abril tiene lugar el día del Libro y este año las asociaciones de librerías de Andalucía han decidido celebrarlo el viernes 21 de abril. Hermenegilda Moreno informó de que en esta jornada les permiten sacar sus puestos a la calle sin necesidad de solicitar autorizaciones y, por esto, en Córdoba contemplan la idea de reunirse en un lugar público. De este modo, detalló que «como este año el día del Libro estará fuera de la feria, hemos decidido que lo vamos a celebrar como una fiesta grande del libro». «Saldemos a la calle con nuestros puestos a decir que las librerías estamos aquí», avanzó.

última jornada/ En cuanto a la actividad registrada ayer en la feria, el escritor barcelonés Alejandro Palomas protagonizó el último encuentro con los lectores con Un hijo, el libro que el año pasado le hizo merecedor del Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil. La novela está siendo leída por jóvenes y mayores, y su autor explicó que «eso pasa porque no fue escrita para el público juvenil, era para adultos y tomó un poco ese túnel hacia ese tipo de público, vete a saber por qué. Se ha convertido como en una novela familiar, que comparten padres e hijos, y eso mola».

El protagonista de la historia, Guille, es un niño que expresa en el colegio que quiere ser Mary Poppins. Palomas detalló que «el caso curioso de Guille es que es un niño feliz dentro de unas coordenadas que, supuestamente, no deberían convertir a un niño en feliz sino en infeliz. Eso es lo extraño de esta novela y lo que más llama la atención». A esto añadió que, en su trabajo, «hay un trasfondo de dignificar al diferente, al frágil y, sobre todo, el valor de la vulnerabilidad reconocida que te hace más fuerte».

En esta línea, el escritor admitió que «yo era un niño muy vulnerable, muy, entre comillas, el que antes se iba a caer, y la vida ha demostrado que he sido el último en caer. Con lo cual, en vez de discriminar, creo que hay que valorar mucho más lo diferente». Acerca de la conexión que su obra ha logrado con los más pequeños, Alejandro Palomas también comentó que «el protagonista tiene 9 años y yo no tengo hijos, no tengo sobrinos, tuve que tirar de experiencia personal y de memoria. Como el protagonista habla en primera persona, conecta mucho con los niños y las niñas, pero conecta igual con adolescentes... Cuando escribes personajes que son como verdad llegan así, muy de verdad, y esto los lectores, de todas las edades, lo agradecen».

La segunda de las propuestas en la jornada de ayer fue la firma de libros realizada por el escritor Alejandro Cintado, con su obra Confesiones a la luna (ExLibric).

[publicado en diario CÓRDOBA 3/4/2017]

 

   

Las mujeres 'toman' el Bulevar

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Care Santos presenta su última novela, en la que hace «una introspección de la condición femenina», y Luz Gabás llega a la cita literaria con 'Como el fuego en el hielo', que supone «un homenaje al romanticismo», según señala la autora

care-santosLa creación literaria femenina fue protagonista ayer en la penúltima jornada de la Feria del Libro, por la que pasaron las escritoras Care Santos, Luz Gabás, Regina Roldán, Azucena G. Blanco, Rafaela Alcolea y Marta Jiménez, que presentaron sus nuevas obras o firmaron ejemplares de ellas, aunque también fue un día en el que se dio a conocer la obra ganadora del Premio de Poesía Ricardo Molina, que recayó en el libro Sangre Seca, de Josep María Rodríguez, y Ricardo Lezón presentó su libro Los minúsculos latidos. La mañana empezó con la presentación de Media Vida, novela con la que Care Santos vuelve a los recuerdos para hacer una radiografía de la mujer en los años setenta y ochenta del siglo pasado, un momento que para la escritora es «especialmente interesante» en la revolución femenina. «Para cierta generación, es un momento clave», señaló Santos, que con esta obra ha querido rendir un homenaje a la generación que se educó bajo el franquismo y que, al llegar la Transición, vio cómo «todos los fundamentos en que se basaba la vida que habían llevado hasta ese momento se tambaleaban y se convertían en otra cosa». La escritora, cuya obra presentó Pedro Ramos, habla de un momento de cambio para esas mujeres, que ya eran maduras, y que, de repente, «se encuentran desubicadas y tienen que adaptarse a lo nuevo, además de dar una educación a sus hijas muy diferente a la que ellas han recibido». De esa adaptación y de «ese camino tan largo que recorrieron esas mujeres desde su educación franquista hasta la actualidad» habla Media Vida, que reúne a cinco personajes femeninos muy diferentes a los que les une «haber compartido un pasado, ya que coincidieron en un internado de monjas, que es donde empieza la novela en el año 50, y que deciden reunirse 31 años más tarde», subrayó la escritora, que no califica su obra ni como histórica ni como feminista, sino una novela de «introspección sobre la condición femenina».

luz-gabasLuz Gabás, durante su paso, ayer, por la Feria del Libro.

Por otro lado, Luz Gabás, después de cautivar a miles de lectores con Palmeras en la nieve, recaló ayer en el Bulevar del Gran Capitán con su tercera novela, que lleva por título Como fuego en el hielo y relata una historia de amor que se desarrolla en el siglo XIX. Esta obra fue presentada a través de un diálogo entre la autora y la periodista Marta Jiménez, que también firmó ayer ejemplares de su obra Yo, Bill Murray, un libro que ha dado «muchas satisfacciones» a la autora.

marta-jimenezMarta Jiménez firmó ejemplares de 'Yo, Bill Murray'.

Jiménez comenzó introduciendo al público en el argumento de la novela de Gabás, que se desarrolla en un pueblo de los Pirineos, donde el protagonista, Attua, llega tras abandonar el Madrid de 1853 huyendo de un crimen cometido en un duelo de honor. Vuelve a su casa y allí se reencontrará con su primer amor, pero ha de hacerse cargo del negocio familiar, una casa de baños. Gabás señaló que buscó situar esta historia en «una época que fuera el principio del turismo en España, cuando, una vez terminada la guerra carlista, era menos peligroso cruzar el país», un momento en el que llegaban a España escritores y viajeros «que se enamoraban de esas montañas y de sus aguas termales». Por otro lado, la escritora aseguró que «en esta novela, la única esperanza la proporciona el amor», asegurando que la obra es «un homenaje al romanticismo». La cita también acogió la presentación del poemario Sangre seca, de Josep María Rodriguez, que corrió a cargo del delegado municipal de Cúltura, David Luque.

[publicado en diario CÓRDOBA 2/4/2017]

   

Josep M. Rodríguez sitúa la memoria en el centro de su poesía en 'Sangre seca'

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El catalán presenta la obra con la que obtuvo el pasado año el premio Ricardo Molina

josep-rodriguez-memoriaHay algo de "regreso al origen" en Sangre seca, el libro con el que Josep M. Rodríguez logró el XXIV Premio de Poesía Ciudad de Córdoba Ricardo Molina y el primero de sus poemarios "en el que la memoria tiene un peso importante". Así lo señaló ayer el catalán en la presentación de la obra en la Feria del Libro, en la que estuvo acompañado por el teniente de alcalde de Cultura del Ayuntamiento, David Luque, y el cantante Lin Cortés.

Si en la edición anterior el trofeo se lo llevó Javier Fernández con Canal, un libro "de ritmo poético intenso, un golpe de realidad", anotó Luque, que lo comparó con "una folha seca", en 2016 le correspondió a un poemario "más intimista, que va de lo personal a lo global" y que conviene leer "con pausa". Ha sido publicado por Hiperión y cuenta con un epílogo de Joan Margarit.

Rodríguez, que celebra "la apuesta" del Ayuntamiento de Córdoba "por la poesía", en tiempos en los que "no parece fácil" este tipo de conducta, comenzó su intervención con un recuerdo a Eduardo García y una evocación de su infancia: fue un niño con TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) en un pueblo en el interior de Cataluña en el que nadie tenía idea "de lo que era eso". La música y los libros le ayudaron a crecer, y cuando tuvo que elegir para encauzar su futuro optó por las letras: la filología: "Soy filólogo, o sea, pobre".

Escribía canciones para sus amigos y un día esas canciones se convirtieron en poemas. Y fue a finales del pasado año, en un viaje a Israel para participar en un festival de poesía y música, cuando se le ocurrió anudar estas dos disciplinas ("regresar al origen") en las presentaciones de su nuevo poemario. De ahí que ayer el acto contara con la voz y la guitarra de Cortés.

"La literatura es un tren enorme y cada poeta es un vagón nuevo", ilustró Rodríguez, que se considera "un enano subido a hombros de gigantes" entre los que citó a Lorca, Eliot, Rimbaud, Baudelaire y Garcilaso: "Parto de la tradición literaria y a partir de ahí añado". Y eso, considera, es lo que hace Cortés con el flamenco: "Es lo que los modestos intentamos hacer".

El poeta recitó para el público algunos poemas del libro, empezando por el final, Antes y después. En Fundido en negro recuerda su primer contacto con la muerte y en A este lado del río reflexiona sobre la juventud perdida. Su objetivo como poeta es "decir el máximo de cosas con la máxima sencillez, brevedad y economía: no hace falta disparar tres flechas si la primera da en la diana".

Recordó que en algún momento se le presentó una duda: escribir en catalán o en español, y Luis Antonio de Villena le recomendó que se centrara en una. Eligió el español pero de vez en cuando regresa al catalán. Por ejemplo, en Historia natural, incluido (en versión bilingüe) en Sangre seca aunque no formó parte del original enviado al premio.

El jurado, integrado por Pablo García Baena, Antonio Lucas, Jesús Munárriz, Aurora Luque y Guadalupe Grande, destacó de la obra que "tiene una voz muy fragmentada y una voluntad muy fragmentaria en su forma de disponer las inquietudes, las zozobras y también los entusiasmos del autor". "Un libro que se maneja en versos cortos, que tienen una voluntad casi aforística en algunos momentos pero que van completando el discurso, la galaxia de esta obra que tiene una condición muy orgánica", en palabras de Lucas.

La jornada de ayer en la feria contó también con la presencia de Care Santos, que presentó Media vida (Destino), la obra con la que el pasado enero logró el premio Nadal. Una novela surgida del encuentro con antiguas compañeras del colegio a las que no veía desde hacía décadas. Otro momento musical llegó con Ricardo Lezón, miembro del grupo McEnroe, que abrió la sesión vespertina con la poesía de Los minúsculos latidos (Bandaàparte). La caseta de firmas recibió, entre otros, a Marta Jiménez, que dedicó ejemplares de Yo, Bill Murray (Bandaàparte), y María José Fernández Marchena dirigió un taller de cocina infantil.

[publicado en El DÍA de Córdoba 2/4/2017]

 

   

(Gabás) "Un escritor no solo vive de la inspiración: detrás hay reflexiones"

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La aragonesa mantuvo ayer un encuentro con sus lectores

Su novela 'Palmeras en la nieve' fue llevada a la gran pantalla en 2015 y cosechó un gran éxito en la taquilla

escritora-Luz-GabasLos argumentos de sus tres novelas lo confirman: Luz Gabás imprime a sus obras un componente significativo de emociones a flor de piel y romanticismo. Con su última obra, Como fuego en el hielo (Planeta), traslada al lector a la España del siglo XIX con una historia de amor y superación. Ayer visitó la feria en un encuentro con lectores.

-¿Por qué decide una escritora ser alcaldesa de su pueblo?

-Yo no era escritora aún, era una vecina más con ganas de hacer cosas. Acababa de terminar Palmeras en la nieve y era el momento. Me presenté por una serie de circunstancias, por pactos y demás, y salí elegida durante cuatro años.

-¿Cómo se inspira para escribir?

-Un escritor no solo vive de la inspiración, detrás hay un trabajo de lecturas y de reflexiones. Llega un momento en el que deseas plasmar tu sabiduría existencial. A partir de ahí, eliges el formato: novela, ensayo... En mi caso fueron la novela y la ficción.

-¿Tiene algún referente literario? ¿Algún libro que le haya cambiado la vida?

-Muchos, porque desde pequeña leía continuamente. Me han influido algunos escritores anglosajones, especialmente los románticos del siglo XIX. Escritores de cabecera tengo varios. Siempre me han gustado Samuel Beckett, que escribía teatro y novela; las hermanas Brontë; también los americanos, James Fenimore Cooper (El último mohicano), Emerson, cuando hablaba de la vida en los bosques, John Steinbeck con Las uvas de la ira, etc.

-En qué medida se implicó en el rodaje de Palmeras en la nieve? ¿Le gustó el resultado?

-No me impliqué mucho, pues no era mi trabajo. Hablé con el guionista tres o cuatro veces y me gustó cómo tradujeron mis palabras al lenguaje de las imágenes. Soy amante del cine, y poder ver todo el proceso de rodaje me hizo aprender mucho del sistema de grabación. El director es como un sastre: todo son retazos, hasta que, de pronto, sale un traje. Más allá de que podamos hacer un comentario de texto sobre cómo fue esa traducción, a mí me gustó, captaron la esencia, la historia que yo contaba. Es cierto que no podían salir todos los personajes, algo que no es posible en el cine. El hecho de que haya más o menos escenas corre a cargo de la interpretación del director.

-¿Por qué la mitad del siglo XIX y no otra época para contextualizar Como fuego en el hielo?

-Las tres novelas que he escrito surgen de una idea inicial, que luego se pone en cuerpos (personajes) y en escenarios. En Palmeras en la nieve, esa idea era la identidad, el quién soy yo. En Regreso a tu piel, la muerte y la rebeldía romántica de que la muerte no es el final. En el caso de Como fuego en el hielo, el tema central eran las decisiones que tomamos en la vida. A partir de aquí, busqué el contexto, que debía ser muy concreto y especial. La España del Romanticismo es un hervidero, un momento muy romántico por las pasiones políticas, los cambios, los emprendedores que inician negocios en un país que aún era pobre... Como fuego en el hielo es un homenaje al Romanticismo, y en esta novela tenía claro que el cuándo tenía que ser un momento de cambio, momentos que siempre son muy enriquecedores, y muy romántico. La verdad es que no sé si son temas que busco yo o me buscan ellos a mí.

-¿Cómo está acogiendo el público la novela?

-En mes y medio vamos por la cuarta edición. Estamos todos muy contentos: editores, la editorial, distribuidores, los libreros, mis lectores, mi familia, mis amigos, yo misma..., por ese orden. Esto significa que la gente lee, comenta y se recomienda libros, que es algo que hago yo. Y que eso lo hagan con una novela que es tuya, siempre gusta.

[publicado en El DÍA de Córdoba 2/4/2017]

 

   

(Ruiz Huerta) La memoria incómoda

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«Alejandro Ruiz-Huerta no sólo ha recordado por él mismo, sino por sus amigos perdidos»

[Joaquín Pérez Azaustre]

alejandro-ruiz-huertaLa memoria es una identidad. Puede ser un sustrato por acumulación, se puede ir agolpando en una sucesión de fotogramas más o menos restallantes en la fiebre dormida, en el sueño sin alas, como capas que van dulcemente sumándose, elevándose unas sobre otras, tapándose entre sí, como si el único fin de existir fuera ir quemando los niveles de percepción de la realidad que poco antes hemos ido levantando, para olvidarlos después, y que luego nos quede apenas un letargo de lo que se vivió. Incluso en ese caso, se suelen imponer unos sobre otros: siempre son unas imágenes, unos sonidos y unas formas las que acuden con fuerza a la retina cuando volvemos a escuchar el nombre de una ciudad, si vemos un paisaje o si volvemos a descubrir, entre la multitud, el rostro que una vez fue un protagonista sobre nuestro escenario. Digamos que esta memoria no es que sea casual, pero se va generando, lo queramos o no, con la lenta costumbre de vivir, como cuando reconocemos apenas una estrofa de una canción, aunque haga muchos años que no la hemos vuelto a oír -entonces el efecto se potencia: a más tiempo, mucha mayor intensidad- y nos decimos: yo estaba en aquel sitio, y en esa compañía, yo entonces era otra, yo entonces era otro; y nos preguntamos cuánto de nosotros mismos ha sobrevivido tras el viaje que nos ha llevado a este preciso momento, en el que recordamos que antes de convertirnos en esta acumulación, éramos vírgenes.

Sin embargo, también hay otro tipo de memoria: la que, una vez generada, una vez producida, se va cuidando dentro, se va acogiendo igual que se protege a un hijo, como escribe Ana Castro del dolor en su espléndido primer libro de poemas. Así la memoria, como el dolor -cuánto dolor puede haber, también, en la memoria- se va asumiendo, y se va resguardando, cincelándose con un buril de vida, con una lentitud porosa de tejidos que se van recortando, puliendo y amoldando con nuestro presente. Porque claro: ya no somos los mismos, pero podemos ir viviendo con el recuerdo puro de los que una vez fuimos. Cuáles fueron nuestros anhelos, nuestros sueños despiertos, cuál fue la cadencia de la respiración briosa sobre un cuerpo, cuál su olor dormido, qué libros leímos y qué buscamos en ellos. Por qué Paul Éluard pudo darnos, en apenas un verso, una clave ética y vital con la que refundirnos, con la que poder seguir viviendo. «i el eco de su voz se debilita, pereceremos», escribió el poeta. En esto consiste, más o menos, esta otra memoria: la esculpida, la escogida, la memoria tenaz que se convierte en una decisión, en una argamasa muchas veces dolorosa –el cuadro del dolor- con la que cimentar el edificio de nuestra propia vida, el cuerpo de las horas, toda su identidad.

Esto último es lo que ha hecho Alejandro Ruiz-Huerta Carbonell en su libro La memoria incómoda, presentado estos días en la Feria del Libro de Córdoba. Publicado por primera vez en 2002, ha sido reeditado -en una versión corregida y ampliada- por Utopía Libros, bajo el diligente y detallista cuidado del editor Ricardo González. Alejandro Ruiz-Huerta, profesor de Derecho Constitucional en la Facultad de Derecho de Córdoba, ha sido muchas cosas en la vida; pero, fundamentalmente, ha sido un hombre de izquierdas, un hombre de derecho y un escritor. ¿Qué ha unido todo esto, cuál ha sido la vía de conexión de estas tres vertientes superpuestas? La memoria. Su memoria. La memoria incómoda. Incómoda para muchos de los que vivieron aquellos días de enero de 1977, y para los que se convirtieron en cómplices de aquel olvido, de aquel primer silencio. También para él mismo, para su portador, para el guardián de aquel testimonio, de todo ese recuerdo: porque hay puertas que conviene dejar cerradas para seguir viviendo y Alejandro, sin embargo, ha decidido mantener todas las ventanas de su memoria abiertas, y hacer así su vida. Y porque Alejandro, en este hermoso libro, no sólo ha recordado por él mismo, sino, también, por sus amigos perdidos.

El detonante de esta escritura fue la noche del 24 de enero de 1977, cuando un grupo de pistoleros de extrema derecha asaltó el despacho de abogados laboralistas de la calle Atocha, número 55. Dispararon contra los ocho compañeros de Alejandro, que, con cuatro impactos de bala en la pierna derecha, sobrevivió para contarlo. Su memoria, custodiada todo este tiempo, es duelo y testimonio, con tensión poética. Este libro es la vida que hoy regresa, 40 años después, con idéntica verdad y la intacta belleza al encuentro de un hombre.

[publicado en diario CÓRDOBA 2/4/2017]

 

   

Alejandro Palomas cierra el programa con un encuentro en torno a 'Un hijo'

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Alejandro-PalomasLa Feria del Libro termina hoy con dos actividades, protagonizadas por Alejandro Cintado, que firmará ejemplares de Confesiones a la luna (ExLibric) a las 12:00 y Alejandro Palomas, que mantendrá a las 12:30 un encuentro con lectores en torno a su novela Un hijo (La Galera). Las casetas permanecerán abiertas hasta las 14:30 para quien desee realizar las últimas compras.

Un hijoes, destaca La Galera, una novela coral donde se mezclan sentimientos, silencios, vacíos y un misterio cautivador. Guille es un niño introvertido, con una sonrisa permanente. Tiene solo una amiga. La apariencia de tranquilidad esconde un mundo fragilísimo y con un misterio por resolver. Las piezas son un padre en crisis, una madre absente, una profesora intrigada y una psicóloga que intenta comprender qué esconde el niño.

Palomas (Barcelona, 1967) es licenciado en Filología Inglesa y Master in Poetics por el New College de San Francisco. Ha compaginado sus incursiones en el mundo del periodismo con la traducción de importantes autores. Ha publicado diversas novelas.

[publicado en El DÍA de Córdoba 2/4/2017]

   

Alejandro Palomas: "Hay que valorar mucho más lo diferente"

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El autor de 'Un hijo', Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil, mantiene un encuentro con los lectores

a-palomas-p-nicolas"Hay un trasfondo de dignificar al diferente, al vulnerable, y, sobre todo, el valor de la fragilidad reconocida que te hace más fuerte. Yo era un niño muy vulnerable, muy, entre comillas, el que antes se iba a caer, y la vida ha demostrado que he sido el último en caer. Con lo cual, en vez de discriminar creo que hay que valorar mucho más lo distinto y lo diferente". Con estas palabras ha explicado este mediodía Alejandro Palomas, autor de 'Un hijo' (La Galera), algunos aspectos de su novela unos momentos antes de mantener un encuentro con el público, en la que ha sido su primera visita a la Feria del Libro de Córdoba.

Guille, el protagonista, expresa en el colegio su deseo de ser Mary Poppins. Lejos de tratarse de una historia de un niño infeliz, su creador explica que "el caso curioso de Guille es que es un niño feliz, dentro de unas coordenadas que supuestamente no deberían convertir a un niño en feliz, sino en infeliz. Eso es lo extraño de esta novela y lo que más llama la atención".

Con este libro, que en el pasado 2016 hizo a Palomas merecedor del Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil, "se ríe, pero es una risa muy distinta a la risa que yo provoco con las novelas del resto de mi producción. Es una risa como mucho más tierna, porque son las salidas de un niño que te provoca mucha ternura, sobre todo, creo que es una novela que provoca mucha ternura", ha precisado.

En cuanto a la aceptación que esta obra está teniendo entre jóvenes y mayores, el escritor barcelonés ha admitido que "no fue escrita para el público juvenil. Esta novela era para adultos, tomó un poco ese túnel hacia ese tipo de público vete a saber por qué. Se ha convertido como en una novela familiar, que comparten padres e hijos, y distintas generaciones, y eso mola".

La actividad protagonizada por Alejandro Palomas, en la que precisamente ha destacado la asistencia de público juvenil, ha cerrado el programa de encuentros con los autores de la 44 edición de la Feria del Libro de Córdoba, que finaliza hoy.

[publicado en diario CÓRDOBA 2/4/2017]

   

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